La práctica de deporte además de evitar el sedentarismo y la obesidad y promover un desarrollo y crecimiento sanos en los niños, aporta muchos beneficios.
- Favorece el crecimiento físico y mental de los niños
La práctica del deporte promueve el crecimiento óseo y muscular de los niños. También ayuda en el desarrollo de sus capacidades, coordinación, agilidad, vitalidad y equilibrio. Mejora el autocontrol y trabaja valores como la humildad y el esfuerzo. - Previene problemas de salud en la infancia
Hacer un deporte ayuda a prevenir problemas de salud como el sobrepeso y la obesidad. También activa el sistema inmunológico. Algunos deportes ayudan a corregir posturas, a fortalecer los músculos y los huesos de los niños. - Crea buenos hábitos para los niños
La actividad deportiva favorece a la creación de buenos hábitos en el cotidiano de los niños, como de higiene, de organización, de conductas positivas y de buena alimentación. - Enseña valores a los niños
Los niños aprenden importantes valores con la práctica de un deporte. Valores como la responsabilidad, el respeto, el esfuerzo, el trabajo en equipo, el compromiso y compañerismo. - Potencia las habilidades sociales de los niños
A través del deporte, los niños aprenden a hacer amigos y a desarrollar habilidades sociales. También les enseña habilidades de liderazgo y de comunicación. - Enseña a los niños a trabajar en equipo
La práctica de deporte, especialmente los de equipo, enseña a los niños a colaborar, a respetar, y a experimentar el trabajo en equipo. - Relaja y reduce el estrés de los niños
Los niños que hacen deporte tendrán más capacidad de concentración y atención, porque el deporte les enseñará a relajar y a combatir posibles crisis de ansiedad. También mejorarán su estado de ánimo. - Mejora la autoestima de los niños
Cuando los niños practican un deporte, aprenden a superar retos y desafíos. Se sentirán más confiados y seguros de sí mismos y más capaces de conseguir sus propósitos.